Tú pones el precio
En MotoYA el precio nace de ti. Cuando pides un viaje, escribes cuánto quieres pagar según tu trayecto y tu bolsillo. No hay un número impuesto que tengas que aceptar a ciegas.
El conductor recibe tu oferta y puede aceptarla o hacerte una contraoferta con un par de toques. Tú vuelves a decidir. Es una conversación corta y clara entre dos personas, no un algoritmo que te cobra lo que quiere.
Así pagas un precio con el que estás de acuerdo desde el inicio, sin sorpresas al llegar.